Política de gestión de residuos y contenedor amarillo

La elección del modelo de gestión de residuos es una decisión política. Partiendo de una necesidad, un marco legal y unos criterios técnicos, elegir una forma u otra de recoger y tratar las basuras que generamos en nuestro día a día depende de cómo se quieran distribuir los costes entre distintos agentes, así como de qué tipo de actividades se quieran favorecer alrededor de la gestión de esos residuos.

Con el titular «Las guerras de la basura: los verdes y los rojos contra Ecoembes y su contenedor amarillo» el periodista Antonio Villareal hace un repaso sobre las posiciones de distintos grupos políticos en relación a la gestión de residuos de envases. El reportaje cuenta con el testimonio de Alberto Vizcaíno López, autor del libro «Contenedor Amarillo S.A.«

El clima de bronca constante entre los representantes públicos también toca a la política de gestión de residuos. Así se ha visto en la tramitación de la ley de residuos. En su paso por el Congreso de los Diputados, el texto original recibió 579 enmiendas.

«La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas no tardó en pronosticar cierres y miles de despidos si la nueva regulación —parte de la cual simplemente transpone, con cierto retraso, directivas europeas— salía adelante».

En el ámbito de la gestión de residuos de envases lo que está en juego es el «modelo de negocio de Ecoembes, cobrar a las 12.000 empresas que emplean el punto verde por el tratamiento y gestión de sus envases, también levanta muchas suspicacias entre sus detractores. El volumen de negocio de la entidad, que no tiene ánimo de lucro, crece año tras año hasta casi rozar los 700 millones en el último ejercicio disponible».

Juan López de Uralde, diputado por Unidas Podemos y presidente de la Comisión de Transición Ecológica del Congreso, alerta sobre el riesgo de incumplimiento de la normativa europea sobre recuperación de residuos.

«Además de Uralde, Alianza Verde, amalgama de partidos ecologistas agrupada dentro de Podemos ha tildado a Ecoembes de «monopolio poco eficaz» y Más Madrid llevó a la Asamblea de Madrid un informe de Greenpeace con el título ‘Ecoembes Miente’, donde los acusaban de falsear las cifras de reciclaje de envases o participar en la quema de residuos en vertederos que posteriormente contarían como reciclados, en la línea de lo que repitió el portavoz de Unidas Podemos.»

Y es que el cambio de modelo defendido por estas fuerzas políticas parece evidente a la vista de «un estudio encargado por el Ministerio de Transición Ecológica a la empresa pública Tragsatec cifró en 2.193 las toneladas anuales de residuos que ya no acabarían en la naturaleza con el nuevo sistema.»

«El sistema actual, pese a que cumple con el objetivo para envases de plástico en 2030», decía el informe, «no cumple con los objetivos para aluminio fijados para 2025 ni 2030; tampoco cumple los objetivos del 2030 para acero, vidrio, ni papel y cartón de la misma directiva».

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